La web de un estudio de arquitectura es, casi siempre, lo primero que ve un cliente antes de decidir si te llama o pasa al siguiente. Y ahí no basta con colgar cuatro fotos bonitas y un correo de contacto. Para que funcione de verdad tiene que enseñar cómo trabajas, dejar claro qué haces y ponérselo fácil a quien quiera hablar contigo. Te cuento qué secciones no pueden faltar, qué cuidar a nivel técnico y cuánto suele costar.
¿Qué necesita una web de un estudio de arquitectura?
Una página web para arquitectos no es un catálogo de lo que has hecho y ya está. Necesita una estructura que te posicione en Google y una narrativa coherente con el branding de tu estudio, tanto a nivel visual como de contenidos. Si no transmite eso, da igual lo bien que trabajes, porque no llegarás a tu público.
Portfolio de proyectos
Es la sección estrella, sin ninguna duda. Cada proyecto necesita fotos buenas de verdad (no las que has hecho con tu nuevo iPhone, sino las de un profesional) y una breve memoria. Se trata de enseñar el proceso, no solo el resultado final.

Sobre el estudio
Aquí no vale un párrafo genérico tipo «somos apasionados de la arquitectura», que eso lo pone todo el mundo y no dice nada. Cuenta quién forma el equipo, qué filosofía seguís y qué os hace diferentes de la competencia.
Servicios
Detalla qué haces exactamente, ya sean reformas integrales, obra nueva, interiorismo o dirección de obra. Cuanto más concreto, mejor. Un cliente que sabe lo que quiere no quiere adivinar si tú haces lo que necesita, quiere confirmarlo en diez segundos y seguir con su día.
Contacto
Nada de un formulario perdido al final de la página, que ahí solo lo encuentra quien tenga mucha paciencia. Añade una llamada a la acción visible, un teléfono directo y, si puedes, una manera de agendar una primera visita sin liarse.

Testimonios y colaboradores
Una persona que decide reformar su casa entera no se fía de un desconocido a la primera. Si tienes clientes contentos, saca sus palabras a la luz. Y si trabajas con constructoras, interioristas o estudios de ingeniería, menciónalo también. Eso suma credibilidad sin que tengas que decir «somos los mejores» ni «presupuestos sin compromiso».
Velocidad de carga y aspectos técnicos de una web de arquitectura
Las webs de arquitectura suelen ir cargadas de fotos enormes y pesadas, sobre todo si son de fotografía profesional, y eso, sin optimizar, se traduce en una carga eterna que espanta a cualquiera. Comprime las imágenes, cuida el hosting y revisa que se vea bien en el móvil, que hoy más de la mitad de tus visitas llegan desde ahí.
¿Qué suele costar una web para un despacho de arquitectura?
Aquí depende mucho de lo que necesites, pero si te doy una horquilla realista, una web para estudio de arquitectura bien hecha, con diseño a medida y contenido cuidado, suele situarse a partir de los 1.500 €.
Si además necesitas fotografía profesional o alguna funcionalidad extra, el presupuesto sube un poco más, igual que ocurre con lo que cuesta una página web en cualquier otro sector. Y ojo, si alguien te cobra 300 € por todo el proyecto, sal corriendo. Eso no es una web, es una plantilla con tu logo pegado encima. Y créeme, es mejor invertir bien una vez que parchear cinco veces una web barata que no convierte. A largo plazo sale mucho más rentable.
¿Dónde encontrar un diseñador freelance para arquitectos?
Estás en el sitio adecuado y en el momento preciso. Pero si no te fías, te invito a que eches un vistazo a algunos de mis proyectos, como la web de Garzón Arquitectura.
Trabajo contigo escuchando primero, definiendo el prototipo en Figma después, construyendo con cuidado en WordPress y código, y lanzando cuando todo esté perfecto. Además, colaboro con expertos en SEO y redacción que ayudarán a que tu página sea la envidia de toda tu competencia.
Así que, si quieres una web a la altura de tus proyectos, sin sustos ni plantillas genéricas, ya sabes dónde encontrarme. Ponte en contacto conmigo y hablamos cuando quieras, ¡te espero!