Por qué hacerse una web de alquiler vacacional

Índice

Lo de montarse un negocio turístico cada vez es más común. Con las vidas que llevamos a todas nos apetece escaparnos unos cuantos días para recargar pilas y ahí hay dinero. Si es tu caso y tienes una casa rural, un pequeño hotel o una VUT seguro que te has planteado hacerte una web de alquiler vacacional para promocionarte.

Pero ¿merece realmente la pena? Me encanta que me hagas esa pregunta porque en este artículo voy a contarte lo interesante que puede ser. ¿Me acompañas? 

Por qué necesitas una web de alquiler vacacional

Vale, puede que pienses que no te hace falta. A fin de cuentas, hacerte una página web requiere inversión, tiempo y trabajo. Por no hablar de que hoy en día existen grandes páginas de reservas como Booking, Trivago o Kayak que se lo llevan todo.

Entonces, ¿para qué diantre te tienes que meter en semejante berenjenal si ya te lo dan todo hecho? Pues, aunque no lo creas, hay mucha letra pequeña debajo de esas opciones que aparentemente son maravillosas. Lo intuías, ¿verdad? Pues espera, que te cuento. 

Inconvenientes de utilizar plataformas de alquiler vacacional

Es cierto que los sistemas de marketing que tienen empresas como las que he citado es tan eficiente que parece que te están haciendo un favor por entrar ahí. Y no nos engañemos, tenemos suficiente experiencia ya en el mundo digital para saber que nadie vende duros a pesetas.

Aquí todo tiene truco, y por si no te habías parado a pensar qué falla en todo esto, aquí te dejo una lista de esas cosas que acaban chirriando a los propietarios de negocios turísticos. 

Comisiones

Aunque varía en función del tipo de alojamiento, los datos públicos nos dicen que, de media, plataformas como Booking se quedan con un 15% de cada reserva. 

Supongamos que tus tickets habituales son de 200 €. Pues bien, de ahí, 30 € siempre serán para contribuir a las vacaciones en Cancún del Señor Booking y compañía. Y esto es cuestión de multiplicar, con 10 reservas das 300 € y con 100, 3000 €. 

Evidentemente es una fuga de beneficios continua, que nunca terminará mientras sigas utilizando sus servicios.

Diferenciación

Los marketplaces, vendan lo que vendan, homogenizan productos. Es decir, tú entras en Trivago y te encuentras con un listado clónico de hoteles con foto, precio, calificación, características y descripción.

Algo tan ordenado como impersonal. No hay mucho que hacer para marcar tu esencia salvo trabajarse unas buenas fotografías o plantear una oferta atractiva para llamar la atención. Las estructuras son idénticas para facilitar al futuro huésped la comparación y la agilidad en las reservas.

Pero al final, competir en esos sistemas, plagados de cadenas y grandes propietarios, es una batalla que se suele perder.

Venta indirecta

Te voy a contar una verdad de esas que duelen: cuando alguien reserva a través de una plataforma, el cliente no es tuyo. Es de Airbnb, de Trivago o de quien corresponda. 

Tú pones la cama, el desayuno y la sonrisa, pero la relación comercial se la quedan ellos. Muy bonito, sí, pero esto tiene una consecuencia muy concreta, no tienes acceso al uso de los datos de tus huéspedes (al menos de forma legal)

No puedes contactarles para ofrecerles una promoción, no puedes fidelizarles con una oferta especial para que repitan ni puedes construir una base de clientes propia. Y sin esa relación, cada temporada es como volver a empezar desde cero. ¿A que ya no suena tan bien?

Seguridad

Depender al cien por cien de una plataforma es como irse a vivir a un piso de alquiler. En cualquier momento pueden cambiar sus condiciones, subir comisiones, tocar el algoritmo que te da visibilidad o directamente cerrar el chiringuito. 

Y tú, te quedas ahí, como si tu pareja te acabara de dejar por WhatsApp. No hace falta irse muy lejos para encontrar ejemplos de negocios que se vinieron abajo de un día para otro por un cambio de política en alguna de estas plataformas. 

Duplica tus ingresos con tu propia web de alquiler turístico

Por eso, invertir en una web de alquiler vacacional es tener la sartén por el mango. Es no depender de decisiones que toman otros por ti y asegurarte de que, pase lo que pase fuera, tu negocio sigue teniendo un escaparate propio. Que para eso es tuyo.

Imagínate, no solo no perder ese 15% de cada reserva, sino contar con una base de datos que puedes explotar una y otra vez para que los ingresos crezcan.

Aspectos clave que debe incluir tu página web 

Para que tengas claro qué debe ofrecer una buena web en este sector, te dejo este pequeño checklist:

  • Tener un diseño único que muestre la esencia de tu alojamiento.
  • Estética cuidada y acorde a tu imagen corporativa.
  • Sistema de reservas autónomo.
  • Con la posibilidad de pagar a través de métodos seguros.
  • Que cumpla con la legislación vigente.
  • Que esté desarrollada con un sistema con vistas al futuro.
  • Optimizada para el posicionamiento SEO.
  • Con una redacción de textos que convenzan al cliente.
  • Posibilidad de suscribirse a una newsletter informativa.
  • Accesible para usuarios con diferentes capacidades.
  • Y sobre todo…que el usuario cuando entre diga: ¡Uau, tía, qué pasote!

Beneficios de contratar una diseñadora para tu web de alquiler vacacional

Vale, ya tienes claro por qué necesitas tu propia web. Ahora viene la pregunta del millón: ¿quién te la hace?

Podrías tirar por el camino fácil y montar algo con un constructor de esos de arrastrar y soltar. Nadie te lo va a impedir. Pero si has llegado hasta aquí es porque intuyes que tu negocio se merece algo más que una plantilla genérica que ya tienen otros doscientos alojamientos rurales de la provincia.

Aquí es donde entro yo. Soy diseñadora y lo que hago no es simplemente ponerte cuatro fotos bonitas y un botón de reserva. Creo webs que cuentan la historia de tu alojamiento, que transmiten exactamente lo que se siente al cruzar tu puerta y que convierten visitas en reservas. Que para eso estamos.

Trabajar conmigo significa tener una web hecha a tu medida, optimizada para que Google te encuentre, con un sistema de reservas que funciona solo mientras tú duermes y, sobre todo, con una estética que haga que el futuro huésped piense: «aquí quiero quedarme».

¿Te parece que hablamos? Cuéntame tu proyecto y vemos cómo darle la vuelta a tu negocio turístico de una vez por todas.